Hablemos primero de educación financiera.
Sin duda la tarea más importante que puede tener un coach o asesor financiero es la de orientar y guiar a las personas, familias y empresas en la construcción de finanzas saludables, en pos de alcanzar sus objetivos de corto, mediano y largo plazo, sin dejar de lado la previsión financiera ante los imponderables que pueden ocurrir a lo largo de la vida y que, en caso de no estar previstos, pueden frustrar e incluso impedir el cumplimiento de esas metas.
Uno de los primeros obstáculos que encontramos es la falta de educación financiera, materia que como ya sabemos en Argentina no está incluida en la currícula educativa de ninguno de los tres niveles de enseñanza.
“Los problemas de dinero no se solucionan con más dinero, sino con educación financiera”.
Robert Kiyosaki
Es decir, debemos también tener un rol de educadores que contribuya a incluir financieramente a cada vez más personas, para que puedan ser protagonistas de su vida y de sus emprendimientos tomando decisiones de forma informada y acertada.

¿Cuál es el estado de la educación financiera en nuestro país?
De acuerdo a los datos de encuestas de medición de capacidades financieras en la Argentina, realizadas por el Banco Central de la República Argentina y el CAF (Banco de Desarrollo de América Latina), el conocimiento de los productos financieros básicos – como ser tarjetas de crédito, débito y depósitos en cajas de ahorro – es bastante extendido. Por otra parte, si bien el 73% de los argentinos encuestados tiene conocimientos sobre los depósitos a plazo fijo, no ocurre lo mismo con herramientas más sofisticadas como ser inversiones en fondos comunes de inversión, en títulos públicos o los aportes a fondos privados de retiro, entre otros.
Del gráfico precedente podemos observar claramente que no solo mientras más sofisticados son los productos financieros menor es el porcentaje de la población que ha oído hablar sobre ellos, sino que los productos que más conoce la población son los vinculados al consumo, a su financiamiento o inversiones tradicionales y conservadoras.


Inclusión y educación financiera van de la mano.
Aunque el surgimiento de las billeteras digitales acercó y alentó a las personas a conocer más respecto al uso del dinero y al ahorro todavía queda mucho por recorrer en cuanto al camino financiero.
En NP vemos a la educación financiera como una herramienta para promover la confianza, el crecimiento, estabilidad económica y para fomentar el acceso y uso de productos financieros en el sistema formal, y por lo tanto, avanzar en una inclusión financiera responsable.
¿Considerás que estás educado financieramente? ¡Vamos por tu inclusión!
Contactanos y te contamos cómo juntos podemos lograrla.
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